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domingo, 3 de julio de 2011

La Muntanyeta dels Sants (nocturna de larga exposición)

Realicé esta fotografía el pasado mes de Mayo. Dado que conozco el lugar y la forma de llegar, me limité  sencillamente a esperar que se dieran las condiciones meteorológicas adecuadas para este tipo de fotografía y proceder de la manera habitual, como describo en este artículo publicado en el blog: Fotografía nocturna de larga exposición.

Se trata de la "Muntanyeta dels Sants", un pequeño montículo calizo con una altitud de 27 metros sobre el nivel del mar, ubicado en el parque natural de l'Albufera de Valencia.

Al finalizar la Guerra Civil fue explotado como cantera para abastecer de piedra en la construcción de caminos y muros de contención del río Júcar. A causa de estas actividades, la Muntanyeta estuvo realmente cerca de desaparecer por completo a mediados del S. XX.

En la cima de este montículo encontramos la "Ermita dels Sants de la Pedra" (San Abdón y San Senén), que data del año 1613, aunque se tiene constancia de que ya existía un oratorio a los Santos de la Piedra desde el S. XIV.

Este terreno que otrora fuera utilizado como fuente de materia prima para construcción, se convirtió el  pasado año 2005 en una microrreserva de flora protegida, donde abundan pinares, olivos y chumberas, rodeados (como si de una isla se tratase), de infinidad de arrozales que pueden contemplarse desde lo alto del montículo.



(Pinchar en la foto para ver a mayor tamaño)

Equipo:

Cámara: Nikon D80
Objetivo: Nikon 14-24 f:2,8

Otros datos:
ISO: 200
Tiempo de exposición: 90 minutos
Diafragma: f:2,8
Longitud focal: 14 mm (21 mm equivalente en 35 mm)
Calidad: RAW

Dado que se trataba de una noche muy oscura, la iluminación principal provenía de las luces de un almacén de arroz cercano a la zona, aunque algunas zonas de sombras fueron rellenadas también por mí con una linterna mientras se realizaba la exposición.

Os recomiendo que, si pasáis cerca de Valencia, no os perdáis una visita a l'Albufera y los pueblos de alrededor, que pueden resultar muy agradecidos tanto fotográficamente como gastronómicamente.

miércoles, 22 de junio de 2011

Sesión fotográfica de boda en la playa




No acostumbro a colgar fotos de eventos sociales en este blog por respeto a la privacidad de las personas que salen en las fotografías... en este caso, se trata de unos amigos a los que he pedido permiso para divulgar sus fotos y han aceptado sin pensarlo, así que desde aquí se lo agradezco.

No soy profesional, ni dispongo del equipo que quisiera poder permitirme, aunque a pesar de ello, considero que tengo suficiente para poder afrontar este tipo de eventos, al menos a nivel amateur. Dentro de mis limitaciones, he tratado de hacer una sesión fotográfica aceptable.

La pareja, S.P. (hermana de la novia, buena ayudante y buena amiga), J.C. (mi novia, que me ayuda, hace unas fotos estupendas y me soporta este tipo de aficiones) y yo mismo, quedamos un fin de semana para hacer esta sesión que fuimos planeando sobre la marcha, aunque con alguna idea en la cabeza. El equipo que usado se limitó a una Nikon D80, Tamron 17-50, Tokina 12-24 y un flash Nikon SB-800... hubiera preferido usar dos, o incluso tres luces, pero en ese momento tan solo disponía de un flash, por lo que traté de sacarle el mayor partido posible. Naturalmente, también se usaron disparadores por radio para el flash (no sé la marca, de esos baratos que se encuentran en eBay), una sombrilla translúcida para suavizar la luz del flash y un pié de flash de 2,5 metros. Pongo una foto del "making off" para que os hagáis una idea:

En esta primera acabábamos de llegar poco antes del atardecer y mientras esperábamos a que el Sol bajara un poco más para tener mejor luz, fuimos montando el tinglado (al fondo podemos ver a S.P. sacando los trastos de la bolsa) y haciendo las primeras pruebas:


 En esta otra, donde vemos a la derecha a S.P. y J.C. dirigiendo la operación, ya había anochecido y para obtener luz de fondo, se requirieron velocidades de obturación relativamente lentas:


En el momento en que la luz del Sol era aún muy dura, pero las sombras ya se alargaban, empezó la sesión propiamente dicha... inicialmente, pensé ubicar a la pareja en el contexto dónde nos encontrábamos.

Tratando de resaltar a los sujetos sobre el fondo, se subexpuso la escena en 2/3 EV y dejé que la luz del Sol y el flash de relleno a plena potencia hicieran su trabajo sobre la tela blanca y extremadamente reflectante con que se vistieron los sujetos:

(Pinchar en la foto para ver a mayor tamaño)

Cabe destacar que uno de los mayores problemas en estas fotografías radica en no sobreexponer los blancos, un error muy habitual que produce una importante pérdida de detalle en la zona quemada y que suele suponer una gran merma de calidad... la solución pasa por medir bien la luz antes de empezar, mirar el histograma (o el aviso de zonas quemadas) en la cámara cada dos o tres tomas y disparar siempre en RAW (esto último nunca me cansaré de recomendarlo).

Nos pareció atractiva la cálida luz del atardecer y decidimos seguir la sesión entre las rocas de la escollera que se puede ver al fondo en la fotografía anterior. Esta luz sobre el paisaje es realmente estupenda, pero la verdad es que sobre la piel humana produce un tono muy anaranjado y poco natural. Encuentro dos posibles soluciones:

- La primera opción (directa, rápida y poco efectista), consiste en modificar el balance de blancos de la fotografía de forma que, cambiando la temperatura de color, obtengamos unos tonos, tanto en la piel como en los trajes blancos, adecuados (en fotografía química pondríamos un filtro azul sobre el objetivo). El problema de este sistema es que el balance de blancos afecta de forma global a la fotografía, por lo que el sujeto/s perdería/n el color anaranjado, pero también lo perdería el paisaje, con lo cual el resultado no sería especialmente atractivo.

- La segunda opción (usada en la siguiente toma), requiere del uso de (al menos) una luz de flash, en este caso como luz de relleno y también como modulador de la temperatura de color de la zona iluminada. Al estar la luz del flash calibrada como luz de día (o incluso ligeramente más fría), suaviza los tonos anaranjados allá donde ilumina, dejando el resto de la fotografía con la luz ambiente original:

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A medida que pasa el tiempo, y como es natural, el Sol sigue bajando en el horizonte, ofreciéndonos una luz más  tenue y suave. Será a partir de este momento cuando nuestro flash dejará de funcionar como luz de relleno, para pasar a ser nuestra luz principal.

En esta toma se subexpuso el fondo en 1/3 EV y se iluminó a la pareja con el flash a media potencia, filtrado por la sombrilla con la intención de modular la luz para hacerla mucho más cremosa que la que se obtendría con el flash desnudo.

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Puede observarse como la luz existente en primer plano, en el lugar donde se ubican los sujetos, es considerablemente más intensa que la luz de fondo, debido a la subexposición de la fotografía que se ha compensado con un golpe de flash para exponer correctamente únicamente la zona que deseamos resaltar.

El Sol seguía cayendo mientras nos apresurábamos en realizar algunas tomas que requerían luz natural, como es el caso del siguiente contraluz, un "blanco sobre blanco" en el que se ha sobreexpuesto intencionadamente el fondo (que se trata en realidad del cielo, en la zona brumosa que suele situarse sobre el horizonte) de forma que quedara de un color blanco muy brillante. Dado que la luz de fondo proviene de la parte trasera del sujeto, éste hubiera aparecido muy subexpuesto en la fotografía final, prácticamente se limitaría a una silueta negra sobre fondo blanco, por lo que se empleó un golpe de flash sobre el sujeto, de forma que quedara correctamente expuesto o incluso ligeramente sobreexpuesto, pero sin llegar nunca a quemar el vestido blanco de la novia... tal vez, en un entorno natural, encontrar la potencia correcta del flash sea uno de los pasos más delicados en este tipo de fotografía, más aún yendo a contrarreloj dado que la luz de día se extinguía ya con rapidez. En mi caso (no tengo flashímetro de mano) hice un par de pruebas antes de encontrar la potencia correcta. Aquí tenéis el resultado:

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Con el Sol escondido bajo el horizonte y con una luz natural tan escasa como suave (lo que prácticamente elimina las sombras) era el momento ideal para (usando un trípode) inmortalizar la típica escena del beso, obligatoria en toda sesión de boda.

Teniendo en cuenta las características del lugar pensé que hacer una panorámica con la pareja al centro podría dar buen resultado. Como se ha comentado anteriormente, un golpe de flash ayudó a dar algo más de protagonismo a la pareja en esta escena (además los sujetos se mostraron especialmente colaboradores en la realización de esta fotografía):

(Recomendable ver en grande, clic en la foto para ver a mayor tamaño)

Finalmente, la noche hace acto de presencia y son necesarias largas exposiciones (de hasta 20 segundos) y la colaboración de la pareja para conseguir la imagen. Igualmente, se usa un flash sincronizado a la cortinilla trasera para resaltar y dar volumen al sujeto principal sobre el fondo.

En la siguiente toma, 20 segundos de obturación (durante los cuales los sujetos debieron quedarse completamente inmóviles) fueron necesarios para captar la luz ambiente. El flash a la cortinilla trasera sirve, además de para la función mencionada en el párrafo anterior, para indicar que la fotografía ya se ha realizado y el sujeto pueda relajarse.

(Pinchar en la foto para ver a mayor tamaño)

Debo señalar que de haber tenido una cámara más moderna (y con cociente señal/ruido más favorable), hubiera preferido subir el ISO a 800 o 1600 para reducir en gran medida el tiempo de obturación. Suerte que mis modelos fueron pacientes... naturalmente, nunca se debe intentar esto con niños.


Congelar el tiempo en una fotografía no siempre es fácil, y menos aún cuando la luz es muy escasa, por ello se ha empleado el flash en la siguiente fotografía para inmortalizar un puñado de arroz en el aire, antes de caer sobre la pareja. Para ello se sigue el procedimiento habitual, pero en lugar de sincronizar el flash a la cortinilla trasera, debemos dispararlo manualmente mientras el obturador está abierto y el arroz en el aire. Una vez se ha disparado el flash, puede cerrarse el obturador obteniendo así la fotografía:

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Esto ha sido un pequeño resumen de la que fue mi primera sesión de fotografía de bodas. He intentado explicar la metodología lo mejor posible, pero creo que pueden surgir dudas en alguno de los puntos tratados, por lo que me gustaría que escribierais en el blog o a mi e-mail para tratar de solucionarlo.

Por otra parte, os animo a utilizar el flash fuera de la cámara y, si es posible, suavizado con  una sombrilla o una ventana (soft-box), ya que de esta forma se puede obtener una tasa considerablemente mayor de resultados satisfactorios.

miércoles, 5 de mayo de 2010

La Ley de Reciprocidad o Ley de Bunsen-Roscoe y el Efecto Schwarzschild o Fallo de la Ley de Reciprocidad (Artículo)


Uno de los primeros conocimientos fotográficos que adquirimos muchos aficionados a la imagen trata sobre la Ley de Bunsen-Roscoe, más conocida como Ley de Reciprocidad. Esta ley expresa la exposición relativa como la cantidad de luz que llega al plano focal durante un espacio de tiempo determinado:

Exposición relativa = Tiempo x Intensidad luminosa

De esta forma, la ley de reciprocidad establece una relación lineal entre el tiempo de exposición, controlado por el obturador, y la intensidad luminosa, controlada por el diafragma (ver: El número f). Por ello podemos hacer exposiciones equivalentes con distintas aperturas, compensando la velocidad de obturación en sentido contrario como podemos ver en la siguiente escala que relaciona  las exposiciones equivalentes para velocidad de obturación y diafragma (y para unas condiciones de iluminación determinadas):





Todas las combinaciones de la tabla anterior son equivalentes o recíprocas en cuanto a la cantidad de luz que expone la superficie fotosensible y además, la relación es lineal en cualquier caso. Esto se debe a que al abrir el diafragma un paso (por ejemplo de f:4 a f:2,8), deja pasar el doble de luz que el paso anterior, lo que se compensa aumentando un paso la velocidad de obturación (por ejemplo de 1/15 a 1/30), lo que reduce a la mitad el tiempo de exposición.

Cuando empezó mi afición a la fotografía (debo añadir que usaba cámaras de película), uno de mis ejercicios preferidos era experimentar con la velocidad de obturación, sobretodo con sujetos en movimiento para, una vez revelada la película, poder comparar los resultados:

















(Pinchar en la foto para ver a mayor tamaño)

La fotografía de la izquierda se tomó a 1/125 seg f:2,8 y la de la derecha a 1/2 seg f:22, ambas con película negativa Fuji Superia 100 en una cámara Yashica FX3. En ellas puede verse como cambia la textura del agua en ambas tomas.

Otro de los experimentos en que hice dos exposiciones con diferente obturación a un mismo sujeto y en idénticas condiciones de luz, me sorprendió por la apreciable diferencia de exposición existente entre las dos tomas cuando, según mis conocimientos en aquel momento, una exposición de 1/4 seg a f:4 debería ser equivalente a una exposición de 8 seg a f:22 (reconozco que apuntaba los datos de exposición) ya que en cualquier caso existe una diferencia de 5 pasos, tanto de diafragma como de obturación y sin embargo, la fotografía disparada a 1/4 y f:4 era muy diferente de la fotografía de 8 segundos y f:22 que quedó considerablemente subexpuesta:

La fotografía a 1/4 seg, f:4 es la siguiente:
















Y la fotografía con una exposición de 8 segundos a f:22 es la que muestro a continuación, como podéis comprobar sobretodo en las sombras, queda subexpuesta respecto a la anterior:
















Para más datos diré que la película empleada fue un rollo de negativos Agfa Optima 400 (posteriormente cambié a diapositivas).

Indagando en el tema descubrí que la Ley de Reciprocidad anteriormente mencionada se refiere a una regla general que se aplica en la mayoría de las situaciones, pero en fotografía química, esta Ley de Reciprocidad tan solo se cumple en un intervalo de tiempos de obturación comprendido aproximadamente entre 1 seg. y 1/1000 seg, aunque depende de la película fotográfica que usemos. Por encima y por debajo de este intervalo de velocidades, la relación entre el tiempo de exposición y la intensidad luminosa pierde su linealidad tendiendo en cualquier caso a la subexposición, puesto que la película se comporta como si su sensibilidad fuese inferior a la nominal.

Esta desviación de la Ley de Bunsen-Roscoe se conoce como Fallo de la Ley de Reciprocidad o Efecto Schwarzschild (mencionado en el artículo Fotografía nocturna de larga exposición) según el cual, para tiempos de exposición superiores o inferiores a un intervalo definido para cada emulsión fotosensible, se produce una pérdida de sensibilidad de la película así como una modificación del contraste y del balance cromático en las películas en color.

La variación del balance cromático en las películas en color se refleja en dominantes de color, por lo general indeseadas, debido a que las distintas capas de que se compone una película en color, se ven afectadas de distinta forma por el fallo de reciprocidad. Los fabricantes acostumbran a indicar los filtros de color necesarios para diferentes tiempos de exposición con el fin de corregir estas dominantes durante la exposición de la película. Estos datos pueden encontrarse en muchas ocasiones en el embalaje de cartón de la película, o bien, en las fichas técnicas de las películas que en su mayoría se pueden encontrar en la web.

En la tabla siguiente podemos ver el ejemplo de la ficha técnica de las diapositivas Fuji Velvia 50, donde se indican los filtros correctores necesarios para los diferentes tiempos de exposición, así como la compensación de exposición necesaria relativa a lecturas fotométricas inferiores a 1 segundo:


Como podemos ver, según las especificaciones del fabricante, esta película sigue la Ley de Reciprocidad en un intervalo de velocidades comprendido entre 1 segundo y 1/4000 s, aunque estos márgenes dependen de cada emulsión, por lo que esta tabla solamente será válida para la película Fuji Velvia 50.

Por regla general, las películas calibradas para luz de día presentan el fallo de reciprocidad a velocidades inferiores a 1 segundo, mientras que las películas calibradas para luz de tungsteno, al suponerse que serán utilizadas en condiciones de baja luminosidad, presentan el fallo de reciprocidad en exposiciones mucho más prolongadas.

Cálculo del tiempo de exposición corregido:

Para corregir el fallo de reciprocidad en cuanto a tiempo de exposición se refiere, necesitamos conocer el coeficiente de Schwarzschild (p) de la película en cuestión. Este dato suele proporcionarlo el fabricante para las películas profesionales, aunque en ocasiones es difícil de conseguir.

Utilizando el coeficiente de Schwarzschild (p) podemos calcular el tiempo de exposición corregido (tc) con el que podremos compensar el fallo de reciprocidad aplicando la siguiente formula (para tiempos de exposición superiores a 1 segundo):


Por ejemplo, si queremos calcular el tiempo de exposición corregido para una película Ilford FP4, cuyo coeficiente de Schwarzschild es 0.79, debemos sustituir "t" en la formula por el tiempo de exposición fotométrico en segundos y, lógicamente, sustituir "p" por 0,79. El resultado también se expresa en segundos.

De esta forma, si la medición fotométrica indica 2 minutos (120 segundos) de exposición, su tiempo de exposición corregido para realizar una exposición equivalente a 2 minutos sin fallo de reciprocidad será de 431,95 segundos, o lo que es lo mismo, 7 minutos  y 12 segundos para una película Ilford FP4.

El coeficiente de Schwarzschild (p) es característico de cada emulsión, así mientras la película Ilford FP4 tiene un coeficiente p de 0.79, la película Kodak Ultra Gold 400 tiene un coeficiente p de 0.85, por lo que cada emulsión resulta afectada de forma diferente por el fallo de reciprocidad.

Para finalizar, conviene señalar que el fallo de reciprocidad tan solo afecta a las emulsiones químicas, mientras que los sensores digitales, al comportarse como contadores lineales de fotones, no se ven afectados por el fallo de reciprocidad, siendo innecesarias las correcciones de tiempo de exposición.

Supongo que ya quedan muy pocos fotógrafos que sigan usando la emulsión de haluro de plata en sus trabajos  (yo cada vez la uso menos) pero en todo caso, he considerado interesante la inclusión de un pequeño inciso sobre el fallo de reciprocidad, aunque solo sea por "curiosidad histórica".

jueves, 1 de abril de 2010

Fotografía Infrarroja (Artículo)

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La fotografía infrarroja es un campo que me llamó la atención desde el día que conocí de su existencia, se trataba de algo completamente diferente a todo cuanto había visto hasta entonces y pensé que podría ser interesante con finalidades artísticas (al menos en mi caso).

Pero hubo un problema, cuando descubrí la fotografía IR yo era usuario de cámaras de película en una época en que el mercado fotográfico experimentaba una rápida transición hacia la fotografía digital, transición que yo aún no podía permitirme (alrededor del año 2000) y por la que desaparecieron del mercado prácticamente todo tipo de películas fotográficas no estándar. Estuve buscando films de fotografía IR durante mucho tiempo sin encontrar nada en las tiendas (decían que ya no se fabricaban) y finalmente abandoné la búsqueda. Mucho tiempo después descubrí los portales de compra-venta de Internet dónde aún hoy se puede adquirir este tipo de material si se tiene suerte.

Años más tarde, cuando tuve mi primera dSLR entre las manos y, conocedor de que los CCD's (Dispositivos de Carga Acoplada, es decir, el sensor de la cámara) son sensibles a un espectro de longitudes de onda muy superior al visible, incluyendo el espectro infrarrojo, me puse a investigar la posibilidad de aprovechar esta propiedad para conseguir tomas infrarrojas, esta vez digitales, y como no podía ser de otra manera, encontré páginas Web de fotógrafos de diversas partes del mundo que ya habían pensado en ello y que tenían algunos de sus experimentos publicados, a partir de los cuales empecé mi camino en este campo.

Por esta razón, el artículo se va a centrar únicamente en fotografía IR digital, dado que nunca he tenido la oportunidad de experimentar con película IR.

Aunque en este artículo, el punto de vista es meramente artístico, la fotografía IR tiene muchas otras aplicaciones en disciplinas científicas como astronomía, medicina, geología o hidrología entre otras.

La primera parte del artículo es un breve repaso a la naturaleza de la luz y a una de sus propiedades, la refracción, importante para comprender posteriormente la diferencia de foco existente entre la luz visible y la luz IR.

Introducción: La luz

La luz es una radiación electromagnética (REM) de la que la luz visible representa solo una pequeña parte del espectro electromagnético (entre 400 y 750 nm aprox.), el cual abarca longitudes de onda desde cero hasta el infinito, aunque en la práctica suele representarse la parte del espectro que comprende desde los rayos cósmicos (de una longitud de onda menor que los rayos gamma) hasta las ondas de radio:

Cada una de las zonas del espectro electromagnético se caracteriza por una magnitud que puede ser la frecuencia (número de ciclos completos por unidad de tiempo) o la longitud de onda (distancia entre dos picos o dos valles de un mismo ciclo).

Rigurosamente, la magnitud característica sería la frecuencia, dado que la longitud de onda está relacionada con la velocidad de la luz que asimismo (excepto en el vacío absoluto) depende fundamentalmente de la permeabilidad eléctrica y magnética del medio que atraviesa (podemos decir que depende del medio: aire, agua, vidrio... y que siempre será una velocidad inferior a la que alcanza la luz en el vacío). Para simplificar las cosas, nos referiremos a la longitud de onda en el vacío y trabajaremos con esta magnitud el resto del artículo.

En caso de que alguien quiera hacer los cálculos, la frecuencia y la longitud de onda están inversamente relacionadas, de forma que al aumentar la frecuencia, disminuye la longitud de onda y viceversa:

En la formula anterior, "λ" es la longitud de onda, "c" la velocidad de la luz (en el vacío c = 299.792,458 Km/s) y "ν" es la frecuencia.

En fotografía IR, nos interesa esencialmente la parte del espectro correspondiente al infrarrojo cercano, aunque en muchos casos y con finalidades artísticas, también se emplean longitudes de onda correspondientes al color rojo del visible.

Algo de óptica: la formación de imágenes

Al pasar un rayo de luz a través de los elementos ópticos de un objetivo, éste es dirigido hacia el plano focal para formar la imagen gracias al fenómeno de la refracción de la luz

El fenómeno de la refracción se produce cuando la luz atraviesa medios de distinta refringencia induciendo así un cambio de velocidad en cada medio, de esta forma, cuando un rayo de luz atraviesa (oblicuamente) un medio transparente de diferente densidad, experimenta un cambio de dirección en su recorrido, tanto a la entrada como a la salida del medio, como podemos ver a continuación en lo que podría ser parte del esquema de un objetivo fotográfico:


En el esquema podemos observar:

- dos líneas discontinuas verticales que representan "la normal" (N y N'), es decir, la perpendicular a la superficie de separación de los dos medios. En caso de que el rayo de luz llegue perpendicular a la superficie, no se refracta y sigue la dirección de origen durante todo su recorrido.
- "i" es el rayo incidente, aquel que llega a la superficie de separación de dos medios.
- "r" es el rayo refractado, que pasa a otro medio.

Un par de curiosidades para quién tenga interés:

El índice de refracción ("n") de un medio refringente es el cociente entre la velocidad de la luz en el vacío ("c") y la velocidad de la luz en dicho medio ("v"). El valor de "n" es adimensional y se trata de una constante que caracteriza a cada medio refringente.

n = c/v

Leyes de la refracción:

1.- El rayo incidente, el rayo refractado y la normal están en el mismo plano.

2.- Se cumple la Ley de Snell, que relaciona el seno del ángulo de incidencia y el seno del ángulo del rayo refractado, con los índices de refracción ("n") de los medios que atraviesa dicho rayo:

No todo son ventajas (esto es lo importante para comprender el ajuste de foco en IR): El sistema de formación de imagen sería estupendo si usáramos luz monocromática (de una sola longitud de onda) para realizar las fotografías pero, habitualmente los fotógrafos tenemos la "mala costumbre" de emplear un amplio intervalo de frecuencias en el espectro visible (e incluso fuera del visible, como en fotografía infrarroja) en nuestras tomas. Ello conlleva que a través de la óptica se refractan rayos de luz de muy diferentes longitudes de onda y para nuestra desgracia, cada longitud de onda se refracta de distinta forma (las ondas más cortas -como el color azul- se refractan más que las ondas largas -como el color rojo-), descomponiendo así la luz en sus distintos colores, lo que da lugar al temido cromatismo en nuestras fotografías, puesto que una vez descompuesta la luz, el rayo de mayor longitud de onda se desvía menos que el de menor longitud de onda. Esta característica origina 2 puntos focales, uno para los rayos de menor frecuencia (más lejano a la lente), y otro para los rayos de mayor frecuencia (más cercano a la lente) como podemos observar en el siguiente esquema:


Las aberraciones cromáticas suelen minimizarse combinando diferentes elementos ópticos, algunos de los cuales son de baja dispersión.

Características de la fotografía IR

Tras esta "amena" introducción, trataré de mostrar las principales diferencias entre la fotografía convencional y la fotografía infrarroja.

Primero es conveniente señalar que las imágenes infrarrojas no son tan nítidas como las convencionales. Esto se debe principalmente a que las aberraciones ópticas de la mayoría de los objetivos han sido corregidas únicamente para el espectro del visible. Además de esto también interviene, aunque en menor medida, el hecho de que la longitud de onda de la luz infrarroja es menos resolutiva que la luz visible.

La diferencia más llamativa con la fotografía convencional la encontraremos en el color de la vegetación (o en el alto contraste, en el caso de las fotografías IR en blanco y negro) que por regla general, refleja una gran cantidad de radiación IR, plasmándose en la fotografía de un color cercano al blanco, dando la apariencia de paisajes nevados. El cielo se oscurece muy significativamente, la neblina de fondo queda prácticamente eliminada y las nubes aparecen muy definidas... algo similar a lo que ocurre al usar un polarizador pero el efecto, en muchos casos, es aún mayor y no depende de la posición del Sol respecto del encuadre (usando un polarizador, la máxima polarización se consigue a 90º respecto del Sol, por ello, al usar polarizador en objetivos angulares el cielo suele oscurecerse por zonas).

Algunos ejemplos:

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En la imagen anterior podemos observar las diferencias entre una fotografía convencional y una fotografía infrarroja en la que el follaje queda prácticamente blanco y tanto el color del cielo como el del agua están más saturados, además y como veremos a continuación en el siguiente ejemplo, la neblina de fondo se aprecia en mucha menor medida en la fotografía IR, dejando ver las montañas que en la fotografía convencional están completamente ocultas:

(Pinchar en la foto para ver a mayor tamaño)

Ahora veremos un recorte al 100% de ambas fotografías en los que puede apreciarse como en la fotografía IR disminuye considerablemente el efecto de la neblina de fondo:

Primero voy a señalar la proveniencia de los recortes:

(Pinchar en la foto para ver a mayor tamaño)

... y los recortes al 100%:

(Pinchar en la foto para ver los recortes a su tamaño original)

En la siguiente fotografía IR pueden observarse unas nubes perfectamente definidas que en luz visible mostrarían unos bordes mucho más difusos (en una fotografía con luz visible puede lograrse un efecto similar -en cuanto a la definición de las nubes- usando un filtro polarizador):

(Pinchar en la foto para ver a mayor tamaño)

Una última comparación entre fotografía convencional e infrarroja:

(Pinchar en la foto para ver a mayor tamaño)

El equipo

La primera pregunta que se plantea el neófito es si su cámara es apta para este tipo de fotografía. En la mayoría de los casos la respuesta será afirmativa aunque, como no, siempre hay un "pero" y en este caso el "pero" consiste en que, a pesar de que la mayoría de las cámaras pueden captar luz IR, existen variaciones muy importantes en cuanto a la velocidad a la que captan esta luz (según los modelos de cámaras). Estas variaciones se deben a que los fabricantes colocan en la mayoría de las cámaras (el 100% si se trata de cámaras de aficionado) un filtro delante del sensor que, entre otras cosas, se encarga de bloquear la mayor parte de la luz de longitudes de onda diferentes del visible que llegan al sensor. Esto es debido a que en una fotografía convencional, la contaminación con luz IR puede suponer una considerable merma de calidad.

Cada modelo de cámara lleva un filtro distinto que puede bloquear con mayor o menor eficacia las longitudes de onda que nos interesan, por regla general, las cámaras más antiguas llevan filtros más permisivos al IR, mientras que los filtros de las cámaras actuales son prácticamente opacos al IR, por lo que algunos fotógrafos deciden retirarlo del sensor y poner un filtro dedicado a la fotografía IR, aunque dejando así la cámara inservible para fotografía convencional.

La otra opción es utilizar un filtro IR que se enrosca al objetivo como cualquier otro filtro. Se trata de unos filtros que tan solo dejan pasar luz IR (aunque con alguna concesión a las longitudes de onda más largas del visible) y por tanto, si tratamos de mirar a través de ellos no podremos ver más allá del filtro ya que es completamente negro.

Algunas de las cámaras sin modificar que he usado y me han dado buenos resultados en IR son la Nikon D50, Nikon D70/D70s, Nikon Coolpix 2000 y Olympus C-760. Asimismo, hay otras que me han dado un resultado bastante decepcionante en IR (por el excesivo tiempo de exposición que se requiere) como la Nikon D80, Nikon D90, Nikon D200 o Nikon D300, que son modelos más recientes a los que el fabricante ha puesto filtros muy poco permisivos al IR delante del sensor. En la red pueden encontrarse amplios listados de cámaras válidas para fotografía infrarroja.

En cuanto a los filtros IR, hay muchas marcas que los fabrican aunque quizá uno de los más conocidos sea el Hoya R72 (el que yo utilizo). Otros fabricantes son Heliopan, Wratten, Cokin, B+W o Tiffen entre los cuales encontramos un amplio catálogo de filtros IR que de distinta transparencia a longitudes de onda determinadas.

Como hemos dicho, estos filtros IR se caracterizan por sus diferentes grados de transparencia a unos determinados intervalos de longitudes de onda, por ejemplo, tanto el Wratten 89B como el Hoya R72 tienen un 50% de transmitancia para una longitud de onda de 720 nm. Este porcentaje disminuye hasta llegar a 0% en 680 nm, lo que significa que aunque ambos filtros son transparentes a la luz IR, también permiten el paso de algunas de las longitudes de onda más largas del espectro visible, es decir, luz roja que luego podremos procesar para obtener imágenes IR coloreadas.

Como podéis ver, los filtros IR son prácticamente opacos al visible:

La siguiente tabla muestra información sobre la transmitancia de distintas marcas y modelos de filtros IR:

(Pinchar en la tabla para ampliar)

Debo señalar que con los filtros IR puros, los cuales son opacos para cualquier longitud de onda del espectro visible, solo pueden obtenerse imágenes en BN, mientras que los filtros que permiten el paso de parte de la luz visible, servirán también para obtener fotografías coloreadas.

A modo de ejemplo práctico, la toma de una fotografía IR que en una Nikon D50 necesita un tiempo de exposición de 2 segundos, en una Nikon D80 (a igualdad del resto de parámetros) requiere una exposición de 7-8 minutos, mientras que en una compacta Nikon Coolpix 2000 tan solo requiere 1/10 s.

Hay bastantes objetivos sin características especiales que son perfectamente válidos para fotografía IR, por contra otros muchos resultan inútiles para IR, principalmente por la tendencia que tienen algunos objetivos que, aún siendo excelentes para fotografía convencional, producen aproximadamente en el centro de la fotografía una zona más brillante, con menor definición y menor contraste que en el resto. Esto se denomina Hot-Spot.

Podéis ver algunos ejemplos de Hot-Spot en las siguientes fotografías:

(Pinchar en la foto para ver a mayor tamaño)
Equipo:
Cámara: Nikon D80
Objetivo: Tamron 17-50 f:2,8

Otros datos:
ISO: 100
Tiempo de exposición: 8 minutos
Diafragma: f:11
Longitud focal: 17 mm (25 mm equivalente en 35 mm)
Calidad: RAW

(Pinchar en la foto para ver a mayor tamaño)

Equipo:
Cámara: Nikon D80
Objetivo: Tamron 17-50 f:2,8

Otros datos:
ISO: 100
Tiempo de exposición: 13 minutos
Diafragma: f:9
Longitud focal: 17 mm (25 mm equivalente en 35 mm)
Calidad: RAW

Este Hot-Spot se produce por reflexiones internas de la luz IR, puesto que los objetivos suelen estar corregidos para el espectro visible. En los ejemplos anteriores, ambas fotografías fueron hechas con un Tamron 17-50 f:2,8 y como puede verse, produce un gran Hot-Spot en el centro de la imagen a pesar de ser un objetivo de calidad óptica contrastada en el visible.

Por otra parte, uno de los objetivos que más uso en fotografía IR es el Nikon 18-55 f:3,5-5,6 que a pesar de ser un objetivo de gama baja, resulta ideal para fotografía IR por su buen comportamiento y ausencia de Hot-Spot.

En la red se pueden encontrar listados de objetivos que pueden producir o no el temido Hot-Spot. La única forma de averiguarlo es haciendo la prueba (o que alguien la haga por nosotros).

La presencia de "flare" en las fotografías IR es muy habitual dado que los objetivos están corregidos para luz visible, por esto es conveniente utilizar siempre un parasol y tratar de evitar encuadres en los que pueda interferir la luz parásita.

Seguidamente pongo una fotografía IR donde se aprecia un "flare" que se hubiera podido evitar, o al menos minimizar, con el uso de un parasol:

Equipo:
Cámara: Olympus C-760

Otros datos:
ISO: 100
Tiempo de exposición: 1/13 s
Diafragma: f:2,8
Longitud focal: 6,3 mm (38,1 mm equivalente en 35 mm)
Calidad: JPG

La técnica fotográfica

El trípode siempre debe acompañaros, no me cansaré de repetirlo, pero resulta que además en esta disciplina es absolutamente imprescindible, incluso en días de verano a pleno Sol será necesario el trípode. Caso aparte son las cámaras modificadas pero podemos considerarlo una excepción.

Una de las cosas que más llama la atención tras hacer la primera fotografía IR, bien sea con un filtro IR en el objetivo o con una cámara modificada, es que la cámara nos muestra una fotografía que en poco se asemeja a las imágenes infrarrojas que hemos visto hasta ahora, más bien parece como si la toma se hubiera hecho a través de un filtro rojo muy intenso:

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Esto es debido al papel del balance de blancos (WB) automático, pues la luz que llega al sensor es, en su mayoría, de larga longitud de onda y la cámara interpreta que se ha puesto un filtro rojo al objetivo. Por esta razón deberemos hacer el balance de blancos manual, bien en la propia cámara, o bien disparando en RAW (aunque en cualquier caso se debe disparar en RAW) y modificando el balance de blancos en el postproceso. Personalmente, prefiero hacer el WB personalizado en la propia cámara porque así me puedo guiar con el histograma para hacer la mejor exposición (en muchas ocasiones deberemos hacer un "bracketing" para lograr la exposición correcta), mientras que dejando el WB en auto, el canal rojo queda completamente saturado con exposiciones mucho más bajas de lo deseable.

El WB personalizado para IR se realiza por regla general a la hierba verde, aunque también nos valdría una tarjeta gris o similar. Evidentemente, el WB se hace con el filtro puesto, el objetivo a su máxima focal y la escena debe estar lo más desenfocada posible para que el color que llegue al sensor al hacer el WB sea el promedio del total del encuadre. De esta forma la misma fotografía queda de la siguiente forma:

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Como podéis ver, el cambio es más que considerable tan solo con realizar un correcto balance de blancos. Luego veremos otros posibles cambios que pueden hacerse a estas fotografías en el postproceso.

En cuanto al encuadre, lo más significativo es que se debe evitar al máximo tanto la luz directa como las luces parásitas laterales, por lo que es recomendable disparar al menos a 90º respecto del Sol o fuentes de luz intensa, siendo preferible alrededor de los 180º. Una luz incorrecta destroza una fotografía IR con mucha más facilidad y contundencia que en una fotografía convencional.

Ahora viene uno de los puntos más característicos de la fotografía IR: El enfoque:

Como se ha visto en la introducción, las imágenes se forman sobre el plano focal gracias a la refracción de la luz y ésta, en función de su longitud de onda, se refracta en mayor o menor medida pudiendo crear aberraciones cromáticas en algunas situaciones.

Cuando enfocamos con un objetivo manual, estaremos enfocando solamente para la luz visible puesto que la luz infrarroja, al ser de una longitud de onda mucho mayor, se refracta menos formando la imagen IR más allá del plano focal y en consecuencia, queda desenfocada.

Podemos ver esta característica en el siguiente esquema:

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Es por esto que muchos objetivos manuales llevan un punto para la corrección del enfoque en fotografías infrarrojas:

Si usamos estos objetivos manuales, primero se debe enfocar normalmente, como si se tratara de una fotografía no IR, luego se pone el filtro IR en el objetivo y (obviamente sin mirar por el visor, porque no se ve absolutamente nada) se desplaza el anillo de enfoque haciendo coincidir la distancia de enfoque correcta para el visible con el punto de corrección de enfoque IR del objetivo. Luego podemos pulsar el disparador con la seguridad de que obtendremos una imagen IR correctamente enfocada.

En caso de usar objetivos "autofocus" (AF), la operación del enfoque es mucho más simple porque recae todo el trabajo en los sensores AF de la propia cámara. Los pasos a seguir son, primero encuadrar la escena sin filtro IR (para que podamos ver el encuadre) teniendo la precaución de que alguno de los puntos de enfoque de nuestra cámara quede situado sobre alguna zona con suficiente contraste para que pueda enfocar con facilidad, seguidamente colocamos el filtro IR en el objetivo y accionamos el sistema de AF. Dado que los sistemas AF se basan en sensores CCD, pueden "ver" perfectamente la luz infrarroja (la que le llega al sensor AF tras poner el filtro) y enfocarla correctamente sin necesidad de ajustes posteriores. Luego no hay más que disparar la cámara para obtener la fotografía IR.

Si vuestra cámara está modificada para IR, se debe hacer un ajuste de AF para que enfoque correctamente al IR porque aunque la luz que llega al sensor de la cámara es infrarroja, la que llega a los sensores AF es luz visible (con su componente IR, pero en su mayoría visible).

Como excepción debo señalar que algunos objetivos muy especializados y nada corrientes, han sido corregidos de acromatismo para fotografía IR, en cuyo caso no existirá diferencia entre la localización de los puntos de enfoque IR y visual.

El postproceso

Cuando volvemos a casa con la tarjeta de memoria repleta de fotos, encontramos que muchas de ellas son bastante decepcionantes, monotonales y de colores empastados. Por ello debemos optimizar las fotografías realizadas en un buen programa de edición gráfica.

Naturalmente, hay muchas formas de procesar una misma foto y yo solo expondré el modo en que yo lo hago aunque, como todos los procesos de edición, admite múltiples variaciones que en muchos casos mejorarán los resultados, así pues, es conveniente tomar estos pasos que os propongo como una simple guía, no como un proceso cerrado.

El primer paso, si no lo hemos hecho ya antes de la toma es hacer un balance de blancos adecuado, que como he comentado anteriormente, debería hacerse sobre follaje o hierva verde. El principal problema reside en que muchos editores gráficos (entre los que se incluye PhotoShop, con su Adobe Camera Raw) son incapaces de interpretar el balance de blancos tan extremo que requieren estas fotografías, siendo lo más recomendable, abrir los archivos en RAW con el programa específico de vuestra marca de cámara y una vez realizado el balance de blancos, guardar la fotografía en Tiff de 16 bit para editarla en un programa de edición más potente.

Una vez abierto el Tiff en el programa de edición, encontramos algo como esto:

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Una toma claramente infrarroja, pero aun por pulir que es lo que haremos a continuación, empezando por invertir los canales rojo y azul. Para ello creamos una nueva capa de ajuste "Mezclador de Canales", en esta capa de ajuste buscamos el "Canal de salida Rojo" y en las barras de desplazamiento RGB podremos comprobar como la barra del rojo está al 100% y la barra del azul al 0%. Como estamos invirtiendo canales, parece lógico pensar que lo que toca ahora es poner la barra del rojo a 0% y la barra del azul al 100%, como podéis ver a continuación:


Luego realizamos el mismo proceso, pero esta vez con el "Canal de salida Azul", donde llevaremos la barra del rojo al 100% y la barra del azul al 0%:


Es recomendable, hacer una acción que automatice todos los pasos para invertir canales, de esta forma ahorraréis mucho tiempo en los procesos de fotografías infrarrojas.

Una vez invertidos los canales rojo y azul, obtenemos una fotografía con un cielo de color azul muy saturado, pero aún algo empastada (y con frecuencia, también falta de brillo):

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Solucionamos este problema con una nueva capa de "ajuste de Niveles", en la que haremos los ajustes de contraste (recomiendo hacer estos ajustes por canales independientes y con el aviso de luces saturadas y empastadas activado) y brillo (este ajuste prefiero realizarlo en RGB, es decir, simultáneamente en los tres canales). Tras este último paso, ya tenemos una fotografía IR que se puede considerar "aceptable":

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También hay casos, como el de la fotografía que os presento abajo, en que no me acabo de decidir sobre hacer o no la inversión de canales, puesto que personalmente, también me gusta el resultado sin invertir canales... al final siempre acabo haciendo ambos procesados:

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Siempre pueden probarse variaciones en el postproceso, algunas de las cuales darán como resultado fotografías inesperadamente originales, otras sin embargo, pueden acabar rápidamente en la papelera de reciclaje, haced la prueba (y si sale bien, me enviáis el resultado).

En este artículo he tratado de exponer mis conocimientos, aún escasos, sobre la fotografía IR digital, aunque creo que puede ser un punto de partida para animaros a empezar.

miércoles, 17 de junio de 2009

Fotografía nocturna de larga exposición (Artículo)


La mayoría de los fotógrafos (a excepción de fotógrafos de estudio o similares) acostumbramos a fotografiar con la luz del día, entre el orto y el ocaso. ¿Qué pasa entonces cuando todo queda en penumbra? ¿debemos resignarnos a guardar nuestra cámara hasta el día siguiente?

Personalmente creo que la fotografía nocturna es un campo fascinante y poco popular entre los fotógrafos. Un campo en el que creo que merece la pena indagar por sus múltiples e interesantes posibilidades.

Una de las características más relevantes de este tipo de fotografías radica en que en ellas podremos observar el movimiento aparente de las estrellas, que se plasmarán en la fotografía como arcos concéntricos a un punto (la Estrella Polar en el hemisferio Norte o la Cruz del Sur en el hemisferio Sur) que serán tanto más largos cuanto más alejados estén del centro aparente de rotación y cuanto mayor sea el tiempo de exposición. Esto se debe que la rotación de la Tierra nos hace ver el resto del universo en movimiento porque nuestro punto de referencia es la Tierra propiamente dicha.

Algunas características y problemas de la fotografía nocturna:

En fotografía nocturna de larga exposición, el primer problema que encontramos es la ínfima cantidad de luz ambiental de que disponemos, esto lo solucionaremos con una larga exposición que puede tener una duración de minutos a varias horas.

Al contrario de lo que se puede pensar, no usaremos películas de altísima sensibilidad ni ISOs elevados en el caso de las cámaras digitales, ya que el grano o el ruido según casos, serían demasiado elevados. Usaremos valores de ISO entre 100 y 400, teniendo en cuenta que en largas exposiciones digitales el ruido aumenta a medida que pasa el tiempo (entre otros factores) y en la película química aumenta el grano.

El objetivo que usemos puede ser cualquiera, aunque lo más habitual es el uso de un gran angular tan luminoso como sea posible (f:4 como mínimo) y de la mayor calidad posible, ya que en la oscuridad las luces parásitas son abundantes y pueden arruinar la foto. Por este mismo echo, debemos prescindir del uso de filtros en el objetivo mientras hagamos exposiciones nocturnas.

El cálculo de la exposición será diferente en caso de usar cámaras digitales o de película, puesto que en largas exposiciones sobre película se produce un fallo de reciprocidad que no se produce en los sensores digitales. Este fallo de reciprocidad consiste en la disminución de sensibilidad a la luz por la película a partir de los 30-60 segundos de exposición, lo que implica que al doblar el tiempo de exposición no obtendremos una fotografía sobreexpuesta en 1 EV (valor de exposición), sino en menos de 1 EV.

Un problema que encontramos con frecuencia en fotografía nocturna digital es que para mantener abierto el obturador se requiere energía, que en función de varios parámetros como la temperatura ambiente o el ISO que estemos usando, pueden agotar la batería en un tiempo relativamente corto... hay varias posibles soluciones, la que me parece más práctica es el uso de un grip (o empuñadura) en la cámara, de forma que podemos alimentar la cámara con dos baterías en lugar de una... con esto, mi cámara permite exposiciones de más de 5 horas, aunque si nuestro objetivo fueran exposiciones mucho más largas (las he visto de hasta 14 horas), hay gente que recurre al bricolaje casero y adapta baterías externas a su cámara. En el caso de la fotografía analógica lo más recomendable es usar cámaras de obturación mecánica porque éstas funcionan sin baterías y naturalmente, la exposición puede durar tanto tiempo como se desee.

Necesitamos también un cable disparador mecánico o electrónico según cámara para poder accionarla sin tocarla, y algo muy importante es conseguir un buen trípode robusto y pesado, que sea capaz de soportar la cámara sin inmutarse con fuertes ráfagas de viento.

Como se trata de fotografías que pueden tardar horas en exponerse, también es muy recomendable llevarse unas cervezas para pasar el rato.

¿Cómo planificar la realización de una fotografía nocturna?


La elección del lugar donde se realizará la foto debe hacerse con bastante antelación y (sobre todo) con luz del día, puesto que de noche nos resultará muy complicado encontrar un lugar que nos satisfaga sin peligro de caer por un barranco o similar. Lo más recomendable es que sean lugares con escasa contaminación lumínica (luz residual de masificaciones urbanas) pero en ocasiones cada vez más numerosas, esto resulta imposible.

Una vez elegido el lugar, deberemos escoger un encuadre interesante. En fotografía nocturna de larga exposición, suele darse una gran relevancia al cielo por los trazos de estrellas que se plasman en la fotografía y en muchos casos, se busca intencionadamente la aparición en el encuadre de la estrella Polar (Polaris) para obtener un efecto de círculos concéntricos un tanto hipnótico y realmente muy curioso, por lo que en este caso deberemos saber donde se encuentra el Norte geográfico (puede servirnos una brújula si es de día o bien, saber encontrar Polaris, si es de noche -trataré de explicarlo luego-). Como curiosidad, comentar que las estrellas que aparecen en este tipo de fotografías formando círculos concéntricos, se denominan "estrellas circumpolares".

Tomar la fotografía

Ya ha anochecido, y estamos en el lugar que habíamos pensado para tomar la fotografía, tenemos el trípode montado, la cámara sobre él con un angular luminoso y por supuesto, con un cable disparador y las baterías a tope.

Ahora deberemos enfocar a infinito, lo cual resulta bastante fácil con un angular pero se va haciendo más complicado a medida que aumenta la longitud focal, dado que en la oscuridad de la noche, los sistemas de autofocus no son ninguna maravilla. Una posible solución sería usar la distancia hiperfocal, pero como habitualmente usaremos la máxima apertura del objetivo, puede que prefiramos usar otro sistema que nos permita tener el objetivo perfectamente enfocado a infinito (que suele ser lo habitual en fotografía nocturna).

Cuando salgo a hacer fotografía nocturna, suelo traer conmigo una linterna potente o un diodo láser para iluminar algún árbol lejano o similar y enfocar con el punto central de autofocus de la cámara en la zona de mayor contraste. Una vez conseguido el enfoque, desactivo el sistema de AF y procedo a encuadrar.

El encuadre podemos hacerlo siguiendo las reglas clásicas, como la regla de los tercios, o buscar intencionadamente la aparición de la estrella polar en la fotografía, además de incluir en algunos casos, más de dos terceras partes de cielo en el encuadre.

Es muy recomendable que antes de disparar coloquemos una pequeña tapa opaca en el ocular de la cámara para evitar se cuele luz residual por el ocular y pueda llegar al sensor. Esta tapa viene incluida con la compra de muchas cámaras actuales, pero en caso de no disponer de una, podemos hacerlas fácilmente con cartulina negra.

Una vez hecho esto, nos aseguramos de que el trípode está bien firme, el diafragma abierto al tope, ISO bajo (100-400) y obturador en "bulb", para disparar usando el disparador de cable y así asegurarnos de que no se producen vibraciones.

El tiempo de obturación puede ser muy variable en función de la cantidad de luz disponible (fases de la luna, contaminación lumínica...), la longitud de los trazos de estrellas que queramos obtener, etc...

El postproceso

Cuando recogemos el equipo, ya aburridos de esperar, resulta que aún no tenemos la foto... en el caso de las cámaras de película tendremos que revelar, y aquí no me meto porque es un mundo que por desgracia no conozco demasiado, lo que puedo asegurar es que la espera es muy tensa.

Si hemos usado una cámara digital, haremos un revelado digital en nuestro PC a partir del archivo RAW (todo en RAW, la única forma de obtener la máxima calidad)... yo suelo ajustar el balance de blancos (WB) sin ningún criterio concreto en este tipo de tomas, simplemente pongo el WB que me parece que le va mejor a la foto, luego unos ajustes generales de acutáncia, tono, saturación, contraste, ligera sobreexposición o subexposición por software, niveles o/y curvas y por último, con la intención de reducir gran parte del ruido generado durante la larga exposición, en parte por el calentamiento del sensor en funcionamiento, realizo una "Dark Frame" con idéntico postproceso que la foto original y lo resto a la fotografía nocturna tomada anteriormente.

¿Qué es eso del Dark Frame?

El Dark Frame consiste en tomar una foto completamente negra con una velocidad de obturación e ISO idénticos a los de la toma original, además la temperatura ambiental a la que se toma el Dark Frame, debe ser similar o ligeramente superior a la temperatura ambiental a la que se tomó la foto original (esto es debido a que cuanto más caliente está el sensor, más ruido genera). Para conseguir la fotografía negra, simplemente se pone la tapa del objetivo y se cierra el diafragma al máximo. Una vez obtenido el Dark Frame, se pueden observar los pixels muertos y pixels calientes (traducción de "dead pixels" y "hot pixels", se llaman así, que se le va a hacer...). Tras procesar este Dark Frame de la misma forma que hemos procesado la foto original, se debe superponer a ésta como capa en un programa de edición gráfica y restar el Dark Frame a la foto original para eliminar en ésta última una gran proporción del ruido presente (básicamente, se elimina el mismo ruido que hay en el Dark Frame y que coincide con el patrón de ruido de la fotografía original).

El resultado

El resultado es el fin último de todo trabajo, unas veces sale bien y otras no tanto pero es lo que hay y siempre se puede aprender algo del resultado, sea bueno o malo.

Primero os muestro una fotografía nocturna tomada en Cullera (unos 30 Km al Sur de Valencia), la foto se tomó en lo alto de una montaña, pero aún así se hizo más que patente la enorme contaminación lumínica de esta zona costera y masificada. Los datos técnicos los podéis ver debajo de la foto:


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La línea que cruza horizontalmente el cielo por la derecha, es el rastro lumínico dejado por un avión que pasó durante la exposición y la línea de luz que puede verse en tierra la produjeron los faros de un coche que bajaba la montaña.

Equipo:
Cámara: Nikon D80
Objetivo: Tamron 17-50 f:2,8

Otros datos:
ISO: 200
Tiempo de exposición: 55 minutos
Diafragma: f:2,8
Longitud focal: 17 mm (25 mm equivalente en 35 mm)
Calidad: RAW

Otro día, también en Cullera pero con el cielo algo más limpio de contaminación lumínica (era en época de invierno), pude tomar esta fotografía de una ermita reconvertida en Museo del Arroz, con una exposición de 50 minutos. La ermita y parte del montículo se iluminaron con una linterna durante dos o tres minutos mientras duró la exposición.


(Pinchar en la foto para ver a mayor tamaño)

Como curiosidad, en la parte de cielo que hay sobre la ermita, podemos observar una pequeña línea vertical que es el rastro de una estrella fugaz que cayó en el encuadre durante la exposición.

Equipo:
Cámara: Nikon D80
Objetivo: Tamron 17-50 f:2,8

Otros datos:
ISO: 400
Tiempo de exposición: 50 minutos
Diafragma: f:2,8
Longitud focal: 17 mm (25 mm equivalente en 35 mm)
Calidad: RAW

Como podéis imaginar, en el encuadre de ambas fotografías se incluyó intencionadamente la estrella polar, la cual soy capaz de encontrar de manera casi instantánea en mi entorno y lugares que conozco, ya que sé hacia donde está el Norte, el problema es que en lugares desconocidos puede que no tengamos esa capacidad de orientación (o al menos yo no la tengo), por lo que nunca está de más llevar una brújula encima o bien saber como encontrar la estrella Polar. Yo uso un método que personalmente me funciona muy bien y que seguidamente os defino.

¿Cómo encontrar la estrella Polar?

La estrella polar forma parte de la constelación de la Osa Menor, pero para encontrarla creo que resulta más fácil buscar la constelación de la Osa Mayor, más conocida como "El Carro", entonces se buscan las estrellas Merak y Dube (ver dibujo abajo) y se prolonga la distancia entre ambas aproximadamente cinco veces.


En el dibujo de arriba se ha resaltado únicamente la forma más representativa y conocida de la Osa Mayor.

Debemos tener en cuenta que el firmamento está aparentemente en continua rotación (para más datos en sentido contrario a las agujas de un reloj si miramos hacia el Norte, dado que el sentido de rotación de la Tierra es de Oeste a Este), por lo que posiblemente cuando busquemos la constelación de la Osa Mayor, no estará en la posición que aparece aquí representada.

Y como no podía ser menos, ahora llega la parte de las ciencias aplicadas

Primero veremos cómo calcular (con bastante exactitud) el tiempo de exposición de una fotografía nocturna en la que aparece la estrella polar

Hace algún tiempo, en un foro sobre fotografía vi como uno de los fotógrafos expuso una forma de calcular el tiempo de exposición partiendo únicamente de la medición de ángulos en la fotografía. No recuerdo cual era el método que utilizaba, pero a raíz de ello pensé en un par de métodos que también se basan en la medición de ángulos y que son en realidad un único método pero expresado de distinta forma... no hace falta decir que estoy convencido de que todo esto ya está inventado.

Partimos de la base que la Tierra tarda 24 horas en realizar una rotación completa sobre su propio eje, esto son 1.440 minutos, y es éste intervalo de tiempo el necesario para que una estrella circumpolar complete un ciclo, es decir, que se desplace aparentemente 360 grados alrededor de su centro de rotación (la estrella Polar en el hemisferio Norte) trazando un círculo imaginario completo.

Simplemente mediremos con un semicírculo graduado, el ángulo formado entre la estrella Polar y ambos extremos del arco trazado por una estrella circumpolar. Para mayor precisión, elegiremos uno de los trazos más periféricos, dado que por su mayor longitud nos resultará más fácil encontrar el ángulo exacto, tal y como se indica en el gráfico de la arriba.

Luego solo hay que aplicar una sencilla regla de tres, considerando que en 1.440 minutos (24 horas), una estrella circumpolar describe una trayectoria de 360º alrededor de la estrella Polar:


En la ecuación anterior, "X" es el resultado, es decir, los minutos de exposición fotográfica y "" es el número de grados del ángulo comprendido entre el arco de la estrella circumpolar y su centro de rotación, es decir, la estrella Polar.

Otra forma de obtener el mismo resultado es calculando la velocidad angular de las estrellas circumpolares en grados/minuto:

360º/1.440 minutos = 0,25 º/min

Como lo que en realidad nos interesa es conocer el tiempo de exposición a partir de los grados medidos, deberemos calcular la inversa de la función anterior, quedando de la siguiente forma:

(0,25º/min)-1 = 4 minutos/grado

Lo que significa que deberemos multiplicar por 4 el resultado en grados que hayamos obtenido de la medición del ángulo, para obtener el tiempo de exposición en minutos de la fotografía.

Por ejemplo, si medimos un ángulo de 93'8º, podremos afirmar que el tiempo de exposición de esa fotografía fue de: 93'8º · 4 min/º = 375,2 minutos.

Realmente algo muy fácil y que puede servirnos como pasatiempo, pero este método tiene una gran limitación, y es que tan solo podremos calcular el tiempo de exposición cuando el centro de rotación (la estrella Polar) aparece en la foto, así que tras un rato pensando se me ha ocurrido el siguiente método gráfico para el:

Cálculo (con una exactitud razonable) del tiempo de exposición de una fotografía nocturna de larga exposición en la que NO aparece la estrella Polar

En el caso de fotografías como la que vemos a la izquierda, en las que el centro de rotación no es accesible, tendremos que trabajar un poco más con el objetivo de hallar el centro de rotación y consiguientemente, aplicar el método de medida de ángulos descrito anteriormente.

Como todos los trazos son parte de un círculo, podemos hallar el centro de rotación representando las mediatrices de dos o más de los arcos descritos (evidentemente, cuantas más mediatrices representemos, mayor será la precisión del centro de rotación). Para llevar a cabo esta técnica, elegiremos un par (o más) trazos, a ser posible bien definidos para minimizar el riesgo de confusión:


En cada uno de estos trazos dibujaremos una línea que una sus extremos, como podemos observar en el siguiente gráfico:


Y será a partir de estos segmentos de donde hallaremos sus respectivas mediatrices, para ello tomaremos un compás con una abertura mayor a la mitad del segmento que hemos trazado (la abertura es irrelevante siempre que sea mayor que la mitad del segmento) para cada arco y pinchamos con la aguja en uno de los extremos del segmento para trazar media circunferencia, luego se repite la operación desde el otro extremo del segmento, sin modificar la abertura del compás:


Finalmente, para cada uno de los segmentos, se traza una recta que pase por las intersecciones de los arcos formados, prolongándolas hasta que se crucen entre ellas, siendo éste punto de cruce el centro de rotación de la estrella circumpolar y dónde idealmente debería estar la estrella Polar en el caso de que ésta hubiera aparecido en el encuadre (ver esquema abajo):


Ahora que hemos encontrado el centro de rotación de la estrella circumpolar, mediremos el ángulo que se describe entre el centro de rotación y los extremos del arco descrito por cualquier estrella circumpolar para luego aplicar el método anteriormente descrito:


Ya sabemos calcular el tiempo de exposición que ha requerido cualquier fotografía de larga exposición en la que hay estrellas circumpolares.

Este mismo método también se puede usar a la inversa para determinar el tiempo de exposición que requeriría una fotografía en la que deseamos obtener unos trazos de estrellas circumpolares con un desplazamiento angular de X grados.

Yo solo he expuesto unos métodos de cálculo, pero seguro que hay otros diferentes e igualmente válidos, por lo que quisiera que si alguien conoce o inventa algún otro método, lo postee en los comentarios.

Con la fotografía nocturna podemos encontrar muchísimas posibilidades y poco a poco iré añadiendo algunas de ellas a este blog, de momento os animo a que desempolvéis los trípodes y salgáis una noche a tomar el aire mientras el obturador de la cámara permanece abierto, seguro que os sorprenderéis.